Nutella o crema de cacao


Hace poco, en un curso de cupcakes, me descubrieron cómo hacer esta receta con la que rellenaban estos pastelitos.


Nos enseñaron a hacerla en la thermomix, pero si no teneis no pasa nada. En el el blog de Piluka he encontrado cómo hacerla de forma tradicional y es igual de fácil.


Ingredientes


100 gr de chocolate negro o fondant
100 gr de chocolate con leche
100 gr de chocolate blanco
150 gr de aceite de girasol o de maiz
100 gr de avellanas
150 gr de azucar
200 ml de leche


Preparación en Thermomix


Triturar el azucar y las avellanas a velocidad 10 durante 20 segundos.

Incorporar los chocolates y triturarlos a velocidad máxima unos 10 segundos.

Añadir el aceite y la leche. Programar 7 minutos, a 50 grados, velocidad 4'5.




Preparación sin Thermomix


Triturar avellanas y azucar con la batidora hasta que quede muy finito.

Poner la leche a calentar. Antes de que llegue a hervir añadir los chocolates troceados y el resto de ingredientes.

Remover constantemente durante 10 minutos.



Una vez hecha, guardarla en uno o varios tarros.


Al principio estará más líquida. Después en la nevera espesa.


Hay que tener en cuenta que no lleva conservantes, por lo que no es conveniente que esté más de una semana o dos como mucho en la nevera. Aunque si se puede congelar.

Ganadores Evento Photo Blog Junio 2011

¡¡¡Me acabo de enterar de que he ganado el premio al mejor estilismo en el Evento Photo Blog de este mes!!!


¡Qué ilusión! Era la primera vez que participaba, así que estoy muy contenta y quería compartirlo con vosotros :-)

La foto ganadora es esta


de la receta bizcocho de yogur.

Quiero dar las gracias a las organizadoras Cris e Ivana y por supuesto a la anfitriona del mes de Junio, Oli.

Podeis ver el resto de ganadores aquí.

Os animo a que participeis con vuestras fotos en el próximo Evento Photo Blog, a partir del día 8 de Julio. La próxima anfitriona será Noema del blog Intercultura y cocina.


¡Muchas gracias!

Red velvet cake


Siempre me han llamado la atención estos pasteles americanos tan de película. Me parecen alucinantes.


¡Y sobre todo este en el que el bizcocho es de color rojo!


Asi que, después de buscar por infinidad de blogs, me topé con uno cuya creadora es amante de la reposteria en general y de la americana en particular, El Rincón de Bea.

En su blog he aprendido que estas tartas de pisos se llaman "layer cakes". Suelen ser de 3 ó 4 pisos. Yo sólo la he hecho de dos porque no sabía si iba a salir bien, ¡si lo sé la hago de 3!.


Os dejo aquí el enlace a su receta, aunque también os la dejo a continuación:


Ingredientes

125 gr mantequilla
275 gr azúcar
2 huevos
280 gr harina repostería
15 gr cacao en polvo (no vale colacao)
1 cucharadita de levadura en polvo
1 cucharadita bicarbonato sódico
1/4 cucharadita sal
240 ml buttermilk* (Suero de leche)
2 cucharadas colorante rojo (Americolor, Wilton, Sugarflair, McCormick)
1 cucharadita extracto de vainilla


Para el frosting o cobertura


400 gr queso crema (tipo Philadelphia)
125 gr mantequilla
1 cucharadita extracto de vainilla
350 gr azúcar glass


* El buttermilk es un producto americano que yo no he encontrado en Madrid. Pero se puede hacer casero muy fácilmente: basta con diluir una cucharada de vinagre en leche, en este caso, 240 ml de leche, (la cantidad que pide de buttermilk) remover y dejarlo 10 minutos. Pasado este tiempo tendrá aspecto como de leche cortada.

Para hacer este tipo de tartas es aconsejable que tengais varios moldes iguales, para que os quede estéticamente más bonito y no tengais que estar recortando.


Precalentar el horno a 170º.
Preparar los moldes desmoldables de 18 cm engrasados con mantequilla.

Tamizar y reservar en un bol la harina, cacao en polvo, levadura, bicarbonato, y sal.

Mezclar buttermilk, colorante rojo, extracto de vainilla y reservar.

Batir la mantequilla con el azúcar, hasta que haya blanqueado y consigamos una mezcla esponjosa.

Añadir los huevo uno a uno. No añadir el siguiente hasta que el anterior se haya incorporado totalmente. Continuar batiendo 1 minuto después de cada huevo. (Recordad que los ingredientes tienen que estar siempre a temperatura ambiente)

Añadir los ingredientes secos que teníamos reservados en tres veces, y los líquidos en dos veces. Comenzando y terminando con los secos.

Dividir la masa entre los tres moldes (o dos en mi caso) que habíamos preparado y alisar la parte superior de la masa con una espátula.

Hornear durante 30 minutos o hasta que al insertar un palillo este salga limpio.

Dejar enfriar los moldes sobre una rejilla durante unos 15 minutos. Pasado este tiempo sacaremos los bizcochos de los moldes y los dejaremos enfriar durante al menos 45 minutos.

Cuando estén totalmente fríos, los envolveremos individualmente en papel film y los dejaremos reposar en la nevera durante la noche. Al día siguiente estarán más asentados el sabor y la textura del bizcocho.


Para cortar todos los bizcochos a la misma altura, yo tengo este cortador


Es super útil y me costó sólo 5 euros, pero por supuesto podeis cortarlos con un cuchillo de sierra.

Colocamos el primer bizcocho y echamos la primera capa de frosting.


Extendemos bien y colocamos encima el siguiente bizcocho. Se cubre por arriba y por los lados nuevamente con la cobertura y se decora como más os guste.


Yo lo metí un par de horas a la nevera antes de comerlo, para que endurezca un poquito la parte de fuera.


Para el colorante del bizcocho no valen los que venden los supermercados en tubitos de varios colores. La primera vez que intenté hacer esta tarta los usé y fue un desastre. Fue directamente a la basura. Para que consiguiera el color rojo tuve que usar tantos tubitos que al final la tarta parecía de plástico.

El colorante que he usado lo compré en La tienda americana, en Madrid. Por internet también podeis comprarlo en páginas de repostería profesional.



Espero que os haya gustado, yo me voy a comer un trocito de pastel, ¡Hasta la próxima!





Smoothie de fresa y piña


Como últimamente me estoy dedicando más a la reposteria (me encanta, no lo puedo evitar), y el verano y la temporada playera ya están aquí, en casa me han pedido que haga algo más ligerito.

¡Así que hoy toca smoothie!


Un smoothie básicamente es un batido un poco más espeso. Suele ser de frutas, (muy frías o congeladas) y lácteos. Estos podeis personalizarlos como más os guste: leche de vaca, soja, almendras... yogures naturales, de sabores, desnatados...


Es una bebida ideal para el verano a parte de una forma diferente de tomar fruta.


Ingredientes (para dos vasos)


12 fresas
2 rodajas de piña
1 yogur griego
50 ml de leche (esto dependerá de si lo quereis más o menos espeso)



Para prepararlo simplemente hay que batirlo todo con la batidora o robot de cocina.

Yo lo he hecho en la Thermomix a velocidad 9, 45 segundos.


Podeis tener la fruta congelada o añadir hielo picado.



Crema de pepino y yogur


Me da mucha rabia ver y oir el problemón con el que se han encontrado los agricultores españoles sin comerlo ni beberlo. A estas alturas ya todos sabeis que la dichosa bacteria E.coli no procedía de nuestros pepinos. Sin embargo, el daño ya está hecho. Millones de pérdidas imposibles de recuperar, además de kilos y kilos de verdura tirada a la basura.

Así que, he decidido aportar mi granito de arena, aunque no valga de mucho, haciendo una recetita a base de pepino.


¡Y os animo a que también hagais la vuestra!


Esta crema se toma muy fría, así que es ideal para los días de calor que nos esperan (aunque este año se están haciendo de rogar)


Ingredientes (para 4 personas)


5 pepinos
1 yogur griego
4 hojas de hierbabuena o menta
1 diente de ajo
pimienta
sal
aceite





Se pelan los pepinos, se cortan en trozos y se echan al vaso de la batidora.

Añadir el yogur griego.


Echar el diente de ajo sin la parte central para que no repita.

Picar bien las hojas de menta y añadirlas también.

Salpimentar al gusto y batirlo todo hasta conseguir la crema con la textura deseada.


Servir muy muy fría y con un chorrito de aceite.


Qué la disfruteis... y ¡¡arriba el pepino español!! :-)


Por cierto, varios blogueros han creado en Twitter el hashtag #1kilopepino, así colaboramos a difundirlo un poquito entre todos. ¡Gracias!

Rosquillas de leche condensada



Me encantan las rosquillas. Las de anís me recuerdan a mi abuela, las hace riquísimas, así que cuando ví esta receta en el blog de Silvia, Mi dulce tentación, me pico la curiosidad.

Además con esta receta participo en su concurso en el que sortea tres de sus libros, ¡a ver si hay suerte!


Pinchad aquí para ver la receta en su blog. De todas formas, os la copio a continuación:


Ingredientes


1 lata de leche condensada (395 gr)
4 huevos
la ralladura de 1 limón
1 sobre de levadura tipo Royal
harina (la que admita hasta que la masa no se pegue a las manos)
azucar
canela
aceite



Mezclar la leche condensada con los huevos y la ralladura del limón durante 10 minutos.


Añadir la harina junto con el sobre de levadura hasta formar una masa que no se pegue a los dedos


Coger pequeñas porciones, hacer una bolita, aplastarla y hacerle un agujero en el medio.




Freir cada rosquilla en abundante aceite caliente. Yo lo hice a fuego medio para que no se me quemara por fuera.


Rebozar en azúcar mezclado con canela.



Quiche de guisantes


Nunca se me había ocurrido hacer esta quiche, pero la última vez que fui a casa de mis padres me dieron un montón de guisantes recién cogidos de la huerta de mi padre.


La verdad es que quitando los típicos guisantes con jamón o la crema de guisantes nunca los había preparado de otra forma.


Así que esta mañana se me ocurrió hacer una quiche y aquí está el resultado. ¡Riquísima por cierto!



Ingredientes


250 gr de guisantes
taquitos de jamón (al gusto)
1 cebolla
4 huevos
200 ml de nata para cocinar
masa quebrada
queso rallado

Precalentar el horno

Untar un molde bajito (o individuales) con mantequilla. Extender bien la masa quebrada y cubrir el molde con ella. (La masa quebrada podeis hacerla vosotros mismos o comprarla ya hecha. La mía es congelada de Mercadona)

Con un tenedor, hacer pequeños agujeros por toda la masa para que después no se hinche. Taparla con papel de horno. Para que no suba podeis poner garbanzos por encima o algo que pese. Yo tengo bolitas de cerámica para cocinar, pero por supuesto no es necesario que las tengais.

Hornear a 180 grados 10 minutos.


Para el relleno: en una sartén, rehogar la cebolla picada con un poquito de sal. Cuando esté transparente añadir los guisantes y el jamón, y dejar que se cocinen a fuego lento hasta que los guisantes estén blanditos.


Mientras, batir los huevos y mezclar con la nata.

Cuando todo esté a punto, distribuir los guisantes por el molde y a continuación verter la mezcla de huevo y nata por encima.


Espolvorear con queso rallado y meter nuevamente al horno, a 180 grados hasta que la masa esté doradita (unos 30 minutos)


Esta tarta salada se puede consumir templada o fría, aunque a mi me gusta bastante más en caliente.



¡Qué la disfruteis!