Tenemos chica nueva en la oficina! y a los pocos días de entrar me preguntó sobre alguna receta de tartas con chocolate blanco. Cómo se puede ver en mis
últimas entradas, tengo el nuevo libro de Peggy Porschen leído y requeteleído! y casualmente venía esta receta a la que ya tenía el ojo echado!
Así como la última tarta ya os comenté que me decepcionó mucho... esta la ha recompensado con creces!! qué cosa más deliciosa!! hasta mi maridín, poco amante del dulce, se comió un trozo de buena gana :-)
En el trabajo fue vista y no vista. Y espero que a mi nueva compi le gustara y haga la receta en su casa.
Ingredientes
125 gr chocolate blanco
170 ml leche
60 gr soft light brown sugar (o azúcar moreno en su defecto)
225 gr azúcar normal
105 gr mantequilla sin sal
2 huevos L
215 gr harina normal
1 cucharadita levadura en polvo
pizca de sal
mermelada para el relleno al gusto (yo usé de arándanos)
Ingredientes para la cobertura
100 ml nata para montar
130 gr chocolate blanco
110 gr mantequilla sin sal
110 gr azúcar glass tamizada
Como siempre, tendremos todos los ingredientes a temperatura ambiente.
Trocear el chocolate blanco (yo he usado el nuevo de Nestle Postres pero supongo que dará igual uno de otra marca). Ponerlo en un cazo junto a la leche, azúcar moreno y 85 gr del azúcar normal. Derretir a fuego medio removiendo para que no se pegue.
Mientras esta mezcla se va atemperando, batimos la mantequilla y el resto de azúcar hasta obtener una consistencia esponjosa.
Añadir los huevos ligeramente batidos de uno en uno. No añadir el segundo hasta que el primero se haya incorporado.
Tamizar harina, levadura y sal y añadirlo a la mezcla de la mantequilla en dos tandas. Batir justo hasta que la harina se haya incorporado. No más.
Despacio y sin parar de batir a velocidad lenta, añadir lentamente el chocolate blanco batiendo hasta su completa disolución.
Dividir la masa en los moldes (yo hice 3 bizcochos de 18 cm) previamente engrasados y hornear, en horno precalentado, a 160 grados durante 25 minutos o hasta que al introducir una varilla, esta salga limpia.
Una vez horneados, dejar enfriar en una rejilla por lo menos 30 minutos. Desmoldar.
Es mejor si estos bizcochos los hacemos el día antes de servirlos. Cubrirlos con papel film y conservarlos a temperatura ambiente hasta el día siguiente, momento en el que los rellenaremos y montaremos la tarta.
Para hacer la cobertura, llevamos a ebullición la nata en un cazo y acto seguido lo vertemos sobre un bol en el que tendremos el chocolate blanco troceado. Remover hasta que el chocolate se deshaga. Dejaremos que esta mezcla enfríe a temperatura ambiente.
Cuando haya enfriado batimos la mantequilla y el azúcar un par de minutos. Añadimos el ganache de chocolate blanco atemperado cucharada a cucharada y lo batimos hasta que tenga consistencia de helado.
Si lo hacéis en verano y os queda un poco líquido metedlo a la nevera un ratito para montar la tarta más fácilmente.
Rellenamos la tarta siguiendo estos
pasos, usando mermelada entre capa y capa. Usad la que más os guste pero os aconsejo que no tenga pepitas ya que luego es muy incómodo a la hora de comer el pastel.
Espero que os haga gustado. ¡Feliz verano!