Siempre me han llamado la atención estos pasteles americanos tan de película. Me parecen alucinantes.
¡Y sobre todo este en el que el bizcocho es de color rojo!
En su blog he aprendido que estas tartas de pisos se llaman "layer cakes". Suelen ser de 3 ó 4 pisos. Yo sólo la he hecho de dos porque no sabía si iba a salir bien, ¡si lo sé la hago de 3!.
Os dejo aquí el enlace a su receta, aunque también os la dejo a continuación:
Ingredientes
125 gr mantequilla
275 gr azúcar
2 huevos
280 gr harina repostería
15 gr cacao en polvo (no vale colacao)
1 cucharadita de levadura en polvo
1 cucharadita bicarbonato sódico
1/4 cucharadita sal
240 ml buttermilk* (Suero de leche)
2 cucharadas colorante rojo (Americolor, Wilton, Sugarflair, McCormick)
1 cucharadita extracto de vainilla
Para el frosting o cobertura
400 gr queso crema (tipo Philadelphia)
125 gr mantequilla
1 cucharadita extracto de vainilla
350 gr azúcar glass
* El buttermilk es un producto americano que yo no he encontrado en Madrid. Pero se puede hacer casero muy fácilmente: basta con diluir una cucharada de vinagre en leche, en este caso, 240 ml de leche, (la cantidad que pide de buttermilk) remover y dejarlo 10 minutos. Pasado este tiempo tendrá aspecto como de leche cortada.
Preparar los moldes desmoldables de 18 cm engrasados con mantequilla.
Tamizar y reservar en un bol la harina, cacao en polvo, levadura, bicarbonato, y sal.
Mezclar buttermilk, colorante rojo, extracto de vainilla y reservar.
Batir la mantequilla con el azúcar, hasta que haya blanqueado y consigamos una mezcla esponjosa.
Añadir los huevo uno a uno. No añadir el siguiente hasta que el anterior se haya incorporado totalmente. Continuar batiendo 1 minuto después de cada huevo. (Recordad que los ingredientes tienen que estar siempre a temperatura ambiente)
Añadir los ingredientes secos que teníamos reservados en tres veces, y los líquidos en dos veces. Comenzando y terminando con los secos.
Dividir la masa entre los tres moldes (o dos en mi caso) que habíamos preparado y alisar la parte superior de la masa con una espátula.
Hornear durante 30 minutos o hasta que al insertar un palillo este salga limpio.
Dejar enfriar los moldes sobre una rejilla durante unos 15 minutos. Pasado este tiempo sacaremos los bizcochos de los moldes y los dejaremos enfriar durante al menos 45 minutos.
Cuando estén totalmente fríos, los envolveremos individualmente en papel film y los dejaremos reposar en la nevera durante la noche. Al día siguiente estarán más asentados el sabor y la textura del bizcocho.
Para cortar todos los bizcochos a la misma altura, yo tengo este cortador
Es super útil y me costó sólo 5 euros, pero por supuesto podeis cortarlos con un cuchillo de sierra.
Colocamos el primer bizcocho y echamos la primera capa de frosting.
Extendemos bien y colocamos encima el siguiente bizcocho. Se cubre por arriba y por los lados nuevamente con la cobertura y se decora como más os guste.
Yo lo metí un par de horas a la nevera antes de comerlo, para que endurezca un poquito la parte de fuera.
El colorante que he usado lo compré en La tienda americana, en Madrid. Por internet también podeis comprarlo en páginas de repostería profesional.
Espero que os haya gustado, yo me voy a comer un trocito de pastel, ¡Hasta la próxima!


























































